Las grandes inteligencias de la historia no surgen porque sí. Surgen porque se enfrentan a un problema inquietante, un problema lo suficientemente complejo como para hacer que dediquen todas sus energías como pensadores a resolverlo.
¿Por qué en Chile es raro encontrar gente brillante? Existen muchas personas talentosas (en ámbitos intelectuales y políticos) que desaprovechan su inteligencia. Y la desaprovechan porque no se enfrentan a problemas que le exijan desarrollar todo su talento intelectual.
¿Será que la mentalidad del chileno es la de eludir los problemas? Si esto es cierto, podríamos pensar que por eso la mayor parte de la población no desarrolla su genio. Quizás exista otra razón: ¿Prima la inmutabilidad (pensar que las cosas son así, y que no tiene sentido intentar cambiarlas)?
Esto es un grave problema por sí mismo. Lograr que la gente oriente sus energías a resolver problemas, y no quedarse sólo con los problemas matemáticos (¿cuál es el valor de x?, o los problemas sociales (¿qué dirán mis amigos si me ven con él? ¿seré una vergüenza si me pongo este vestido? ¿por qué mis papás son tan injustos y no me dejan ir a carretear?), o problemas televisados (¿qué dijo la raquelita? ¿qué pasará hoy en la teleserie?).
De partida, tenemos que quitarle el monopolio de la opinión pública a las figuras de la televisón y al cuarto poder (periodismo), para reivindicar problemas verdaderamente importantes: ¿por qué siempre se queja la señora de que el sueldo no alcanza a fin de mes? ¿por qué se endeuda tanto la gente? ¿por qué les importa tanto aparentar lo que no son? ¿por qué somos tan intolerantes? ¿por qué la gente no se interesa por las elecciones presidenciales? ¿por qué se prefiere ir al cine o leer novelas que ver documentales y leer textos informativos? ¿por qué los jóvenes desprecian el trabajo y el esfuerzo y quieren que todo sean fácil?
En el siguiente post explicaré el que, según mi opinión, es el problema más grave de la sociedad chilena: ¿cómo podemos suprimir el excesivo consumismo que destruye todo?
martes, 29 de octubre de 2013
miércoles, 16 de octubre de 2013
El Yo creativo
Todos tenemos un "yo creativo" oculto en nosotros. Se manifiesta de diferentes formas, en diferentes situaciones, con diferentes cualidades. No sólo se trata de arte, en el sentido tradicional (música, pintura, etc.) sino en otras actividades, como filosóficas, científicas, sociales (una persona agradable para conversar es una persona que orienta su yo creativo al plano social), religiosas, éticas, políticas, deportivas, etc.
Creo que uno de los problemas más graves en Chile es que ese "yo creativo" no se valora como debería. El niño es bueno para cantar, pero los padres quieren que sea un buen estudiante. El trabajador es divertido y simpático, pero no es eficiente. Se privilegian sólo algunas actitudes (las que producen dinero), negándose la validez de otras.
¿Qué importancia tiene esto?
Las personas que tienen un "yo creativo" desprestigiado, no valorado, no privilegiado, a menudo se frustran. Se frustran porque no tienen la posibilidad de realizar todas sus cualidades, se frustran porque lo que consideran un logro valioso en sus vidas no es valorado por los demás, se frustran porque tienen que preferir hacer cosas en las que no son muy buenos, se frustran porque al final nunca ocupan todas sus capacidades. Se frustran y dedican las energías y tiempos que pudieron haber utilizado en su "yo creativo" a actividades no beneficiosas.
Tiendo a pensar, cuando veo a alguien "bueno para nada", que su "yo creativo" está frustrado, reprimido, aprisionado, olvidado, marchitado. Y verdaderamente me da pena, pues veo que la sociedad, sus padres, amigos, no le dejaron o no valoraron todo lo que esa persona pudo dar. La culpa de que sea un "bueno para nada" no es suya: es culpa de los que frustraron su "yo creativo". Muchas veces los niños pequeños hacen algo por curiosidad, y resulta que no son para nada malos. Pero a los padres a veces se molestan molestan y les privan hacer eso. Por ejemplo, cuando los niños empiezan a cantar por toda la casa, o a pintar las paredes, o se la pasan todo el día jugando a la pelota. Privar algo no es necesariamente bueno: podríamos frustrar su "yo creativo", provocando que se convierta en un "bueno para nada".
Cuando veas que alguien es bueno para algo, tiene una cualidad natural para alguna actividad, pero no explota sus cualidades como debería ser, lo mejor que puedes hacer es decirle: "¡Hey! Porque los demás creen que eso que haces no tiene ninguna utilidad, no significa que sea malo, ¿no crees?"
Luchemos por erradicar los asesinatos del "yo creativo" en el mundo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)