miércoles, 16 de octubre de 2013

El Yo creativo

Todos tenemos un "yo creativo" oculto en nosotros. Se manifiesta de diferentes formas, en diferentes situaciones, con diferentes cualidades. No sólo se trata de arte, en el sentido tradicional (música, pintura, etc.) sino en otras actividades, como filosóficas, científicas, sociales (una persona agradable para conversar es una persona que orienta su yo creativo al plano social), religiosas, éticas, políticas, deportivas, etc.

Creo que uno de los problemas más graves en Chile es que ese "yo creativo" no se valora como debería. El niño es bueno para cantar, pero los padres quieren que sea un buen estudiante. El trabajador es divertido y simpático, pero no es eficiente. Se privilegian sólo algunas actitudes (las que producen dinero), negándose la validez de otras.

¿Qué importancia tiene esto?

Las personas que tienen un "yo creativo" desprestigiado, no valorado, no privilegiado, a menudo se frustran. Se frustran porque no tienen la posibilidad de realizar todas sus cualidades, se frustran porque lo que consideran un logro valioso en sus vidas no es valorado por los demás, se frustran porque tienen que preferir hacer cosas en las que no son muy buenos, se frustran porque al final nunca ocupan todas sus capacidades. Se frustran y dedican las energías y tiempos que pudieron haber utilizado en su "yo creativo" a actividades no beneficiosas.

Tiendo a pensar, cuando veo a alguien "bueno para nada", que su "yo creativo" está frustrado, reprimido, aprisionado, olvidado, marchitado. Y verdaderamente me da pena, pues veo que la sociedad, sus padres, amigos, no le dejaron o no valoraron todo lo que esa persona pudo dar. La culpa de que sea un "bueno para nada" no es suya: es culpa de los que frustraron su "yo creativo". Muchas veces los niños pequeños hacen algo por curiosidad, y resulta que no son para nada malos. Pero a los padres a veces se molestan molestan y les privan hacer eso. Por ejemplo, cuando los niños empiezan a cantar por toda la casa, o a pintar las paredes, o se la pasan todo el día jugando a la pelota. Privar algo no es necesariamente bueno: podríamos frustrar su "yo creativo", provocando que se convierta en un "bueno para nada". 

Cuando veas que alguien es bueno para algo, tiene una cualidad natural para alguna actividad, pero no explota sus cualidades como debería ser, lo mejor que puedes hacer es decirle: "¡Hey! Porque los demás creen que eso que haces no tiene ninguna utilidad, no significa que sea malo, ¿no crees?"

Luchemos por erradicar los asesinatos del "yo creativo" en el mundo.

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